martes, 30 de septiembre de 2014

El PT se juega el todo por el todo

Tiempo Argentino
http://tiempo.infonews.com/nota/133871/el-pt-se-juega-el-todo-por-el-todo

El PT se juega el todo por el todo 

OPINAN

  • Ricardo Romero
30 de Septiembre de 2014 OPINIÓN 
El relevo de Eduardo Campos por Marina Silva provocó una hecatombe en el tablero político brasileño. No más, ni menos, porque cambia el escenario de primera vuelta, donde todo indica que por ahora Dilma Rousseff pasaría a enfrentar mano a mano a la ecologista en la segunda vuelta, y si bien el resultado del primer turno podría ser más tranquilo de lo que reflejan las encuestas, en el balotaje la situación puede cambiar drásticamente para el PT. 
El relevo de Eduardo Campos por Marina Silva provocó una hecatombe en el tablero político brasileño. No más, ni menos, porque cambia el escenario de primera vuelta, donde todo indica que por ahora Dilma Rousseff pasaría a enfrentar mano a mano a la ecologista en la segunda vuelta, y si bien el resultado del primer turno podría ser más tranquilo de lo que reflejan las encuestas, en el balotaje la situación puede cambiar drásticamente para el PT.
Para las elecciones del 5 de octubre, las encuestas dan una media de 38 puntos a favor de Dilma Rousseff. Sin embargo, hay que tener presente que los testeos se realizan preponderantemente en centros urbanos, por lo que se subestima el peso territorial del PT y el PMDB. Con esos mismos guarismos proyectados sin indecisos se ubicaría por encima de los 40 puntos y podría ser más alto de lo que indican las cifras publicadas por las consultoras.
Algo similar sucede con Aecio Neves y la presencia nacional del PSDB y los Demócratas (ex PFL) en el territorio, donde si bien las encuestas le dan una media de 18 puntos, difícilmente baje el 20 por ciento.
En la misma línea, con bastante incentivo mediático, Marina Silva recibe una medición con un media de 28 puntos, cuando difícilmente esté superando a nivel nacional los 25 puntos, por la escasa presencia de su figura más allá de los grandes centros urbanos. Sin embargo, hay algo que a esta altura resulta cierto:  es la clara contendiente de Dilma Rousseff en segunda vuelta.
Y si el escenario es menos complejo en primera vuelta para el PT, la contienda del 26 de octubre lo coloca en la más dura de las batallas de su historia. Más allá de que los manuales dicen que una diferencia del 10 % es irremontable, en los balotajes brasileños se han presentado excepciones.
Además, este escenario es bien distinto a los anteriores en los que participó el PT, porque el traslado casi automático que recibía de los votos del espectro alternativo, que hoy ocupa Marina Silva pero que en su oportunidad fueron Heloisa Helena y Cristobam Buarque, esta vez estará disputando votos de los tucanos, que son más bien refractarios del PT, por lo que la lógica de 60/40, que se vivió en los anteriores balotajes, se traslada a un escenario más cercano a un 50/50.
Por eso, este balotaje puede dar sorpresas, e incluso no es descabellado pensar un acuerdo entre Marina Silva y Aecio Neves, ya que de hecho ella va a tener que negociar con el PSDB una coalición de gestión si quiere mostrar un mínimo de gobernabilidad de cara al electorado.
A su vez, el PT puede tener fuga de votos del PMDB, que aliado en la primera vuelta –con el vicepresidente Michel Temer– tendrá a los referentes locales traccionando votos a Dilma, pero una vez electos serán pocos los incentivos para movilizarse en la decisiva segunda vuelta.
En definitiva, la política brasileña está inmersa hoy en un vertiginoso proceso donde el PT se juega el todo por el todo.


Brasil no logra salir de su dependencia. Entrevista a Gonzalo Rojas.

Brasil no logra salir de su dependencia


Entrevista a Gonzalo Rojas
Profesor e investigador de la Universidad Federal de Campina Grande -Paraíba

“Inserto en la academia brasileña, estudia los límites estructurales de la inserción internacional de un Brasil semi-colonial, afirma Rojas”


Por: Ricardo Romero – Politólogo UBA/UNSAM www.sobrelatinoamerica.com.ar


Los gobiernos “posneoliberales” están buscando consolidar sus proyectos en este mundo global. Desde una mirada crítica, Gonzalo Rojas, un estudioso de las relaciones internacionales conversó con Tiempo Argentino sobre los límites del desarrollo brasileño. Reside hace trece años en Brasil. Politólogo argentino con doctorado en ciencia política por la Universidad de San Pablo y pos doctorado por la Universidad Estadual de Campinas. Actualmente es profesor en el programa de posgrado de la Universidad Federal de Campina Grande (UFCG) en Paraíba.
¿El tema latinoamericano no es muy demandando en Brasil, te costo insertarlo?
No costo insertarlo porque tenes libertad de presentar los temas. En realidad, ese menos interés es de las ciencias sociales en general, no de un programa o de otro, existe ese problema, pero cada vez hay una mayor conciencia de tener que estudiar América Latina, si bien son contenidos relativamente marginales en la academia, si comparas con otros tipos de temas, instituciones políticas, metodología cuantitativa o sistema de partidos; que son temas que rigen a la ciencia política hegemónica, nosotros en el equipo de investigación Praxis nos posicionamos desde una perspectiva contra hegemónica, por lo que discutimos teoría política o coyuntura política latinoamericana y mundial.
¿Con qué enfoque abordan el tema?
Desde el punto de vista de las relaciones internacionales, partimos de una lectura gramsciana, que sostiene que la política internacional es expresión de las relaciones de fuerza entre las clases y de la política de la clase dominante en cada país manifestada en el plano mundial. Trabajamos con este punto de vista, que no es el abordaje tradicional gramsciano de las relaciones internacionales, ni el realismo conservador ni el basado en los Estados en la formación de un “hegemon”. A partir de este marco de comprender las relaciones de fuerza en cada país, utilizamos dos conceptos: “formación económica social” de Marx, para estudiar cada país, y “desarrollo desigual y combinado” de Trosky. Nuestra lectura de Gramsci es una lectura leninista.

¿Cómo se aplica eso?
Y en el marco de ver a Brasil, podemos comenzar afirmando que no puede tener una política interna regresiva y una política externa progresiva, que es uno de los mitos cuando se habla de política internacional en Brasil. Donde podes ser bueno afuera y adentro no tanto. Para nosotros existe una coherencia entre la existencia de un modelo neoliberal, que continúa siendo hegemónico y que se expresa en la autonomía del Banco Central, en el equilibrio macroeconómico, pago de la deuda, la ocupación en Haití, con la política internacional de Brasil. Porque si bien hubo un cambio al interior del modelo, donde un sector de la burguesía interna asociada al capital internacional quedó con más fuerza con más poder que en la era de Fernando Henrique Cardoso, se mantiene la base macroeconómica, y ahora se da más peso al Estado, pero para garantizar el desarrollo de las empresas brasileñas en el plano mundial. Porque la política de Brasil es fortalecer a través del BNDES (Banco Nacional de Desarrollo) a las grandes empresas brasileñas para que actúen en el plano internacional.
Tal como les decía Lula, anímense a ser trasnacionales
Si pero con la plata de BNDES. Que en realidad vos tenes un discurso neodesarrollista que oculta las dificultades estructurales de un país semi-colonial, que es algo que nadie dice. Porque el discurso aparece como neodesarrollista pro eso no tiene relación con una cuestión estructural, donde Brasil se presenta como un país muy rico en recursos naturales, con una cierta estabilidad política, al menos hasta las movilizaciones de junio del año pasado, y este fomento a las empresas brasileñas para que sean “empresas globales”, pero que pasa, es un mito esto que las economías de los países emergentes irían a salvar al capitalismo de la crisis mundial, especialmente desde el 2008 donde se toman a Brasil, India o Rusia, o sea que los BRICS como salvadores del capitalismo. Hay un discurso neodesarrollista, que no hace un balance de por qué el desarrollismo fracasó en América Latina y cómo el neoliberalismo fue una respuesta, de derecha, contra la clase trabajadora, pero fue una respuesta a la crisis del desarrollismo, y parece que porque tenes la crisis capitalista mundial y del neoliberalismo podes volver a Keynes o hablar de desarrollismo sin hacer un balance de por qué fracasó. Y fue por las propias cuestiones estructurales de las burguesías internas por lo menos en nuestros países.
¿A qué te referís con fracaso?
Es que es imposible pensar un desarrollo capitalista autónomo brasileño por fuera de los marcos del imperialismo. Hay una situación muy paradójica, Estados Unidos es la principal fuerza militar, que tiene una crisis de hegemonía, pero que no es una crisis de dominación, porque si bien ya no arenga a todos tan fácil, nadie rompe mucho tampoco, porque nadie cuestiona la división internacional del trabajo impuesta por el imperialismo, los BRICS no cuestionan esta división. Se sueña con tratar de construir un capitalismo autónomo, pero cuál es el problema, en la medida en que países como Brasil tratan de construirlo, parecen olvidarse que entran a partir de sus recursos naturales y con productos sin valor agregado, siendo desde el punto de vista tecnológico una dependencia absoluta, desde el punto de vista cultural ni hablar, y desde lo político también ya que no hay una ruptura con el imperialismo. Entonces se da una situación en que se vive una nueva situación política pero lo que tenemos un Brasil en América Latina con un discurso “neodesarrollista”, tratando de ser líder regional, pero teniendo en cuenta que las características de la inserción de Brasil en el mercado internacional capitalista, hace que sea cada vez más dependiente. Entonces cual es la combinación, recursos naturales con la tasa de interés que en los últimos años fue la más alta del mundo, y eso hizo que los capitales que no tenían rendimiento en los países centrales entren a Brasil, así vos tenes una sobrevalorización del real en ese contexto, donde se beneficia a estas empresas brasileñas que con un dólar barato pueden ir a competir en el mercado mundial capitalista, asociadas al Estado.
¿Cómo acompaña el Estado?
Y esto lleva a la necesidad de acciones en política internacional de Brasil, te doy un ejemplo, como es Haití, allí las principales empresas que están son de capital brasileño. De hecho, el propio José Alencar, ex vicepresidente de Lula, era un empresario que tenía negocios allí. Y lo que pasó con el Tipnis en Bolivia, donde esta creación de infraestructura tiene como objetivo beneficiar a la burguesía brasileña asociada a los grandes capitales imperialistas. Por eso, esta combinación de factores hace, frente a lo mucho que se dice, que la política internacional de Brasil no sea progresista en términos internacionales, sino que es la expresión de las relaciones de fuerza de las clases que existe en el país y que se proyecta.
¿Y cómo se relaciona Brasil con América Latina?
La intención de Brasil en este momento es de presentarse como cabeza de una serie, de América del Sur al menos, y eso lleva también a ciertos conflictos y ciertas categorizaciones, mismo de autores críticos que puede ser mal interpretada. Hay gente que dice que Brasil puede ser sub-imperialista, citando a Rui Mauro Marini que es un intelectual del ala izquierda de la teoría de la dependencia. La profesora Virginia Fontes, historiadora de Río de Janeiro, a quien admiro, afirma que, Brasil es capital-imperialista, más que sub-imperialista. Es real que en términos políticos como la forma en que aparece la defensa de los intereses comerciales de Brasil frente a Paraguay, Uruguay o Bolivia, pero según nuestra interpretación no podemos decir que Brasil tiene condiciones de convertirse en sub-imperialista o capital-imperialista, sino que en realidad expresa estos niveles de explotación y dominación porque es lo que precisa para integrarse de mejor manera al mercado capitalista sin cuestionar la hegemonía.

¿Ni siquiera con una estrategia articulada en los BRICS?

De los BRICS es de lo que más se habla en Brasil, pero es un espacio es muy heterogéneo, no es lo mismo China y Rusia o que Brasil y la India. Porque una cosa son los países de los “socialismos reales” que se incorporan al mercado mundial, que serían países más claramente dependientes, pero en el caso de Brasil detrás de todo esto se presenta una profunda dependencia y aparece como un país típicamente semi-colonial, desde el punto de vista analítico, donde el desarrollo desigual y combinado de Brasil hace que se encuentre un poco de lo más moderno con cosas super atrasadas. En síntesis para los marxistas la dependencia económica y la dependencia política son las características de los países semi-coloniales como Brasil o Argentina, salvando las diferencias.

domingo, 28 de septiembre de 2014

América Latina en debate







http://sur.infonews.com/nota/9677/america-latina-en-debate

Jornadas IEALC

América latina en debate

El frente neodesarrollista  está en crisis en BrasilDurante tres días intensos, del 24 al 26 de septiembre, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires se realizaron las II Jornadas del Instituto de Estudios sobre América Latina y el Caribe (Iealc). Con el lema “Debates y desafíos actuales”, los paneles y talleres de trabajo se concentraron en problematizar la realidad política y social del continente. En su apertura, la directora del Iealc, Mabel Thwaites Rey, comentó a Miradas al Sur que el evento constituye un espacio poco frecuente en las ciencias sociales que generalmente, por su matriz eurocéntrica, soslaya las visiones propias de nuestros países.
En este ámbito, convergieron investigadores de diversas disciplinas y contó con la presencia de destacadas figuras internacionales, provenientes de Brasil, Colombia, Chile y Uruguay, que abordaron la situación latinoamericana, desde temas teóricos, relacionados a la construcción de identidad y ciudadanía, hasta realidades específicas, como los cuentapropistas cubanos.
El panel de apertura concertó a Juan Carlos Gómez Leyton (Chile), Atilio Borón (Argentina) y Armando Boito Jr. (Brasil) para discutir sobre “El pensamiento crítico latinoamericano y los desafíos contemporáneos”. El representante chileno  rescató los aportes del movimiento zapatista como posibilidad de acción emancipatoria. Para Gómez Leyton, “el zapatismo enseñó a que hay que construir poder desde abajo (…) ha cambiado la forma de representación, comprometida con el mandato popular (…) y repensó el sujeto de la historia, que es mucho más complejo y diverso”.
Por su parte, Atilio Borón alertó sobre el significado del “pensamiento crítico”. A entender del politólogo argentino, no todo pensamiento alternativo es crítico, citando como ejemplo al posmodernismo, y sostiene que “cualquier pensamiento crítico debe ir a la raíz estructural de los problemas que hacen, por lo menos en América latina, de éste el continente más injusto del planeta. Por lo tanto, cualquier reflexión que soslaye este tema, o la cuestión crucial del imperialismo (…), no puede llamarse pensamiento crítico”.
A su vez, Boito Jr., quien es profesor de la Universidad Federal de Campinas y coordinador del Centro de Estudios Marxistas, se concentró en abordar la coyuntura brasileña a partir de una visión crítica que deviene del pensamiento marxista, exponiendo cuáles son los principales debates que se dan entre los intelectuales y las organizaciones de izquierda marxista de Brasil.

En Chile, hay un progresismo limitado


http://sur.infonews.com/nota/9675/en-chile-hay-un-progresismo-limitado

Entrevista. Juan Carlos Gómez Leyton

En Chile, hay un progresismo limitado

En Chile, hay un  progresismo limitado
Durante uno de los recesos, Miradas al Sur tuvo la oportunidad de compartir un café con el politólogo chileno Juan Carlos Gómez Leyton y conversar sobre sus apreciaciones de la coyuntura política chilena, dejando una visión bastante crítica y pesimista de los primeros meses de Michelle Bachelet.
–El nuevo gobierno despertó expectativas de un realineamiento regional de Chile
–Mira, yo estuve aquí, dando una conferencia el año pasado, a pocos días de que ganó Michelle Bachelet, y una de las preguntas que me hacían era si Chile iba a cambiar su relación con el entorno latinoamericano, y yo afirmaba que no. Sencillamente, porque no se va a salir de la Alianza del Pacífico, que comparte con México, Colombia y Perú, un acuerdo articulado por el gobierno de Piñera y ahora se sigue en el mismo plano. Se sigue la misma estrategia, no cambió. Incluso en otros temas, tampoco se tiene predisposición de tratar la mediaterridad de Bolivia, es más, todo lo contrario, la endurece. Tienen una postura contraria a lo que es el fenómeno político venezolano, miran con desconfianza el fenómeno democrático. Por ahí se acercan al caso ecuatoriano, que es un poco menos rupturista y más continuista, en muchas políticas en términos neoliberales.
–¿Y a nivel interno, piensa que sí?
–El proceso político chileno hoy se ubica en una situación bastante paradojal, porque desde el año 2006 en adelante, con un pico en 2011, estallaron una serie de movilizaciones sociales que no necesariamente uno las podría conceptualizar como “movimiento social”, sino que más bien son una serie de protestas sociales o políticas, con muchos elementos culturales, que expresaban un descontento de cierta ciudadanía con respecto a lo que habían sido tanto los gobiernos concertacionistas, desde el año noventa hasta el año 2010, o también contra el modelo neoliberal en términos generales. Esto dio la impresión cierta de que podía ser un giro, siguiendo la tendencia que se vive en América latina, hacia una postura más progresista, de profundización de la democracia y cierto desmantelamiento del modelo neoliberal. La lucha de los estudiantes secundarios de 2006 por el tema de la educación y posteriormente de los estudiantes universitarios de 2011 por la educación gratuita, pública y de calidad, dio la impresión de que estábamos entrando en un ciclo bastante parecido a lo que había vivido el resto de América latina. Donde se cuestiona directamente al modelo neoliberal o el proceso neoliberal en general.
–Sin embargo vino Piñera…
–Sí, ése es el primer tropiezo de esta idea en 2010, cuando sale elegido como presidente de la república Sebastián Piñera, lo que vale decir es que hay un nulo impacto de la movilización de los estudiantes secundarios de 2006, en relación a lo que ocurre cuatro años después, es decir, no hay una vinculación electoral, por así decirlo, entre la movilización y la postura de elegir a un candidato de derecha, ¡un empresario!, el representante más genuino del neoliberalismo chileno, que es Sebastián Piñera, y esto marcó cierta sorpresa, del ¿por qué ganaba?
 –Pero el movimiento resurgió.
–Claro, luego, viene el gobierno de la derecha y estalla, al año siguiente de ser elegido, el movimiento estudiantil universitario de 2011, que es visible en toda América latina y en todas partes del mundo, donde incluso se reconoce a Camila Vallejo como una de las líderes más importantes y potenciales del estudiantado, y con una postura del movimiento estudiantil en ese momento de no tener ninguna búsqueda de inserción en la institucionalidad neoliberal, con lo cual uno podía pensar que venía nuevamente un ciclo de protesta social, de movilización, de ruptura, de quiebre con el sistema neoliberal generado por la dictadura.
–Lo que colocó a Bachelet en una nueva situación.
–Es muy relevante, porque aparece la figura de Michelle Bachelet, que había protagonizado las protestas del 2006, donde estaba en otra situación, ahora se conforma Nueva Mayoría, donde se abre la Concertación hacia partidos de izquierda, se incorpora al Partido Comunista, que había estado durante 20 años fuera del sistema político y fuera de la representación política; se suman dos partidos pequeños de izquierda, como el Partido de Izquierda Ciudadana y Partido Movimiento al Socialismo, del senador Navarro, con lo cual uno también pensaba que había también una gran manifestación que iba a apoyar un cambio, porque la Nueva Mayoría recogía todas las demandas del movimiento estudiantil y de las protestas sociales que habían ocurrido. Entonces aquí, viene otro gobierno, con un nuevo impulso, donde vamos a entrar nuevamente en un quiebre.
–¿Propicio para los cambios?
–En cierta medida, pero sin embargo, cuando uno analiza el programa de la Nueva Mayoría, aprecia de que no hay radicalización, sino que fundamentalmente recoge la demanda ciudadana de educación gratuita, sin lucro, de calidad; una serie de planteos que no son anti neoliberales. Lo que ellos hacen es una corrección a lo que se denominan “las fallas del mercado”, donde van a corregir las fallas del “mercado de la educación”, del “mercado de la salud” o del “mercado de la previsión social”,  o sea, van a corregir fallas para que el mercado funcione en mejores condiciones. Por lo tanto, no se despegan del modelo.
–¿Pero en gestión no se reorientan las políticas?
–Todo el balance que uno pueda hacer en estos seis meses  es que Chile lo único que hace es corregir las fallas del mercado. Manuel Antonio Garretón, un prestigioso y reconocido sociólogo de nuestro país, sacó un libro que se llamaNeoliberalismo corregido y progresismo limitado, que es justamente lo que es el gobierno de Bachelet, que corrige algunos aspectos del modelo neoliberal, limitando el progresismo a modificar algunos elementos sociales, pero no lo cambia, no lo modifica, por lo tanto, está generando hoy día, una suerte de silencio ciudadano que queda subterráneamente, acumulando rabia, de aquellos sectores que creían que podía ser distinto y en cualquier momento podemos estar en presencia de un nuevo “reventón” histórico popular, que no será una manifestación de las clases medias, como fue en 2006 y 2011.
–¿Pero las movilizaciones no propiciaban un cambio?
–El tema central es que algunos entendieron que eso era una reivindicación social, que la sociedad chilena estaba dispuesta a volver a que la educación sea pública, que sea un derecho social, organizado y entregado por el Estado para los ciudadanos. Pero cuando dices: usted no puede tener su hijo acá, porque este colegio selecciona según el lugar de residencia, se rechaza sosteniendo ¡¿quién es el Estado para decidir donde llevo a mi hijo?! Y en esa reflexión que hace el sujeto, está internalizada la idea de que “yo” soy el que elijo la educación de mi hijo y no el Estado la que me brinda eso, o sea que esa es una forma de contradicción que aparece en Chile después de estas movilizaciones.
–¿No tienen el mismo sentido que en otros lugares de América latina?
–No, porque es claro entender que las movilizaciones sociales que se producen en América latina son destituyentes, es decir sacan presidentes, el ejemplo más claro en este país es De la Rúa huyendo en helicóptero, o Sánchez de Lozada en Bolivia, o Mahuad en Ecuador, o Collor de Mello en Brasil, donde podemos seguir la lista de presidentes que fueron destituidos por la movilización social. En Chile lo único que echaban las movilizaciones es a ministros, como cuando lograron la renuncia de Lavín, que era ministro de Educación, pero no cuestionaron nunca al presidente. Y en un sistema presidencial, si uno no destituye la cabeza, no provoca nada. Entonces, ese movimiento al ser incapaz de ser destituyente, se volvió instituyente, por qué, porque los líderes del movimiento estudiantil, que primero decían no queremos ir al Senado, porque ahí está la politiquería, terminaron siendo diputados, como Camila Vallejo, Gabriel Boric, Carol Cariola, entre otros.

El frente neodesarrollista está en crisis en Brasil







http://sur.infonews.com/nota/9676/el-frente-neodesarrollista-esta-en-crisis-en-brasil


Entrevista. Armando Boito Jr.

El frente neodesarrollista está en crisis en Brasil

El frente neodesarrollista  está en crisis en Brasil
armando boito jr., JUAN CARLOS GÓMEZ LEYTON, EMILIO TADDEI Y ATILIO BORóN EN LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES DE LA UBA.
Brasil en Debate. Al referirse al tema, Boito Jr. comentó que: “La coyuntura brasileña presenta hoy una gran complejidad, que está inmersa en un cuadro mayor, que implica un período donde en Brasil hay una división muy clara entre el campo político neodesarrollista y el campo neoliberal ortodoxo. Digo neoliberal ortodoxo porque el campo neodesarrollista no ha roto con el neoliberalismo, pero lo ha moderado, lo ha reformado, y ésta es la división principal, a mi manera de ver”.
A su vez, siguiendo con el marco de análisis marxista, Boito Jr. relacionó la articulación social de cada campo de pensamiento. Así marcó: “El neodesarrollismo no es simplemente una corriente de pensamiento, cualquiera que sea la crítica, ella tiene, como todas las corrientes importantes de pensamiento, vínculos en la política y en la sociedad con los intereses sociales económicos de las clases. El neodesarrollismo está estructurado con la gran burguesía interna brasileña, que es una fracción de la burguesía brasileña, representa a esta fracción, pero se apoya en sectores populares, que la política neodesarrollista atiende también”.
Como reflexión, Boito Jr.  sostuvo que neoliberalismo se ha extendido con tanta fuerza: “Porque hay una selección crítica de las ideas, que se han tomado las ideas neoliberales por el gran capital financiero internacional, que en Brasil la fracción de la burguesía está integrada a este capital. Por eso, también el neoliberalismo representa mucho más que una escuela de pensamiento, independiente de la conciencia de los neoliberales, y lo que importa es esta vinculación para el análisis de la política brasileña. Representa a esa fracción de la burguesía, pero se sustenta en un sector que no pertenece a la clase dominante, las capas ricas de las clases medias”.
Esta división lleva a diferentes discusiones en el campo socialista y marxista de Brasil sobre cómo deben ubicarse las clases populares. En tal sentido, Boito Jr. comentó que existen dos grandes posiciones: “Una que dice que hay que quedar fuera de esta división, porque tenemos de un lado una fracción de la burguesía, del otro lado, otra; o bien tenemos élites de los dos lados; o bien tenemos capitalismo de los dos lados, las clases populares deben quedar fuera de este juego. Las organizaciones o los intelectuales que eligen esta opción son aislados en la política en Brasil, no logran crecer, no logran una acumulación. (…) La otra posición dice que hay tomar partido entre estos campos, porque a pesar de ser una división al interior de la burguesía, esto no es indiferente para las clases populares. Este es un debate presente de máxima importancia en Brasil”.

El neodesarrollismo está en crisis. El dato más relevante, Boito Jr. lo marcó al sostener que la novedad en esta coyuntura brasileña es que el frente político neodesarrollista está en crisis, a su entender porque “las contradicciones en el interior de este frente político han sido siempre muy agudas, porque es un frente muy heterogéneo, donde tenemos una fracción de la burguesía, una de la más grande, tenemos clases medias también, junto a campesinos, obreros y trabajadores marginales, con intereses muy dispares. Ha habido siempre contradicciones pero en esta coyuntura particularmente después de 2013, se exacerbaron. Este es un primer elemento de la crisis del frente político neodesarrollista”.
Refiriéndose a la crisis, Boito Jr. atribuyó su aceleración a tres condiciones generales: la retracción del crecimiento económico, sumado a la aproximación de las elecciones, que a diferencia de 2006 y 2010 se realizan en un contexto de recesión, y a la presión de Estados Unidos en América latina. Según el brasileño: “No es solamente en Venezuela que el gobierno norteamericano coloca su dedo, no es solamente allá, es también en Argentina y en Brasil, de manera diferente, es verdad. En Brasil hay una presión enorme del FMI, que un mes sí y otro no, emite documentos contra la política económica del país, lo que provoca que el riesgo internacional presione para abajo la impresión de la evolución de la economía brasileña, a lo que se suma la presión de la prensa internacional, etc., etc., etc.”.
Sin embargo, Boito Jr. centró el problema de la crisis en las contradicciones del frente neodesarrollista, que al describirlas comentó: “El movimiento sindical viene creciendo en su número de huelgas y en la obtención de aumentos salariales, que al estar subiendo mucho empiezan a perturbar los acuerdos que existen dentro del frente. El movimiento campesino, que ha recibido una política social específica de financiación pública, de mercados institucionales; pero los campesinos sin tierra, los pobres, ha recibido muy poco, casi nada de la política social del frente neodesarrollista. Y algo interesante de la crisis, es que hay toda una capa de las clases medias que pudieron llegar a la universidad gracias a la política educacional de los gobiernos del PT, pero que no encuentran ahora empleos en el nivel del que pensaban que podían encontrar. Esto estuvo en la base de las manifestaciones de junio de 2013. Y esto abre otro debate, porque no fue una manifestación juvenil, porque los campesinos o los obreros, todos son jóvenes en algún momento de la vida, aquí fue la juventud de una capa social específica, que es esta clase media trabajadora que ha alcanzado niveles universitarios”.
¿Qué hacer? A partir de la crisis del frente neodesarrollista, según Boito Jr. surgen interrogantes, “es un momento terminal del frente neodesarrollista, o al contrario, es que este frente político logrará recomponerse, y de lograrlo, se compondrá a derecha o a izquierda. Es que este frente abre una oportunidad para el avance del movimiento popular o al contrario”. A su vez, el brasileño alertó que las contradicciones “minaron el apoyo popular del frente neodesarrollista, y que han facilitado el ataque de las fuerzas de la reacción contra las políticas del frente. No estoy diciendo que las luchas populares le hacen el juego a la derecha, porque tenemos luchas en curso que el pensamiento crítico debe sustentarlas. Pero debo decir que sí hay luchas que son instrumentalizadas por la derecha, doy un ejemplo, tal vez el más importante, los grandes medios –la prensa, la radio, la televisión– han estimulado un movimiento contra la Copa del Mundo, ‘no va a haber Copa’, ésta era la consigna, un movimiento que no aportaba nada al movimiento popular y solamente desgastaba electoralmente la candidatura del gobierno, del Partido dos Trabalhadores, y propiciando el crecimiento de los candidatos de la derecha”.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Nuevos sueños para el Frente Amplio

http://sur.infonews.com/notas/nuevos-suenos-para-el-frente-amplio

Inicio

Nuevos sueños para el Frente Amplio

Año 7. Edición número 330. Domingo 14 de septiembre de 2014

Entrevista. Alejandro Sánchez y Oscar Andrade. Dos referentes de la coalición gobernante en Uruguay expresan sus puntos de vista sobre la realidad actual del país, la marcha del proceso preelectoral y las tareas pendientes para darle continuidad a la política frentista.


Candidatos del Frente Amplio. Alejandro Sánchez (MPP) y Oscar Andrade (PCU).

A 21 días de la primera vuelta en Uruguay, candidatos jóvenes a representantes del pueblo (diputados) en Uruguay participaron de una mesa debate en la Casa Patria Grande Néstor Kirchner. En ese marco, a propuesta de Federico Montero, codirector del Observatorio sobre Política Latinoamericana de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Miradas al Sur conversó con dos referentes importantes del Frente Amplio; el primero es Alejandro Sánchez, que pertenece al Movimiento de Participación Popular (partido del actual presidente José Mujica), y el segundo es Oscar Andrade, que pertenece al Partido Comunista Uruguayo y conduce el Sunca (Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos).
Ambos tienen una gran trayectoria militante. Sánchez, nacido en 1980, participó como estudiante de las ocupaciones del liceo IBO, en contra de la Reforma Educativa durante el gobierno de Julio María Sanguinetti en 1996, desde donde se sumaría a la juventud del MPP, donde conformó el Frente Juvenil del Movimiento de Liberación Nacional, del que hoy es miembro del Comité Central. En 2007 fue designado Secretario General del MPP de Montevideo y en 2009 logra ser electo representante nacional en la Cámara de Diputados.
En tanto que Andrade, luego de 25 años de militancia logró con 39 años convertirse en el principal referente de la construcción en Uruguay, logrando en el Sunca el apoyo de 36 mil trabajadores, obteniendo el 80% de los votos. Proviene de una familia humilde, donde su padre repartía gas y su madre aún cuida autos. Trabaja desde los 14 años, primero como quintero, desde donde comenzó su militancia, y ahora es obrero de la construcción. Tiene el mismo estilo campechano de Mujica y un perfil parecido a Ignacio Lula Da Silva. Hoy es diputado suplente por el Partido Comunista y también aspira a una banca en la próxima Asamblea.
Compartiendo un café, paradójicamente estos uruguayos no aceptaron mate, Miradas al Sur abrió la conversación:
–Hace diez años un cuplé de Agarrate Catalina decía que “el sueño de la juventud era que el Frente esté en el gobierno”. ¿Cuál sería hoy el sueño de la juventud?
–Alejandro Sánchez: –El famoso cuplé de la Catalina era que mis padres soñaron un país que no me pudieron dar a mí y ahora, que el Frente ganaba, se abría la oportunidad de que esa utopía, que fue una construcción histórica de la izquierda y del pueblo uruguayo, de tratar de pelear por una sociedad un poco más justa, se realice. Porque cambiaban las reglas de juego, porque al gobierno nacional llegaba una fuerza política que pone el interés general, el interés de la mayoría más postergada del país sobre la mesa. Entonces, en definitiva, me parece que ese es fue un cambio bastante fuerte en nuestro país, y que el Frente Amplio ha demostrado que ha tenido la capacidad de ir construyendo propuestas políticas y programáticas que han situado al país en un lugar de privilegio, en el sentido de pensar el crecimiento económico con distribución, algo que en la década del noventa nos decían que era imposible, que teníamos que esperar que creciera la torta, que en algún momento iba a derramar algunas migas hacia abajo, pero primero teníamos que garantizar que las ganancias crecieran mucho más que el capital, para que en algún momento se pudiera derramar un poquito hacia abajo. Y eso la izquierda uruguaya demostró que no es así, y no sólo la uruguaya, sino que el cambio fue en toda América latina donde se ha demostrado que se puede crecer económicamente y distribuir, o sea, generar para que los trabajadores y los sectores populares se apropien de ese crecimiento económico.
Oscar Andrade: –La izquierda tiene contenidos que son bastante más que el problema inter-generacional. Por ejemplo, hay jóvenes oligarcas y viejos del campo popular que han militado toda su vida, y eso es mucho más complejo que una referencia generacional. Si bien está claro que la izquierda tuvo una mayor capacidad de captación de jóvenes en la militancia popular, eso es claro en la generación fundadora, es claro en la generación del ’83, es claro en la generación del “Voto Verde”, que fue el plebiscito contra la Ley de Caducidad de las acciones punitivas del Estado, que fue mi primera campaña electoral, que fue marcando generaciones, de lo que puede ser ahora la generación de “no a la baja”. Ahora también hay jóvenes que se identifican en términos de alguna bandera específica que también recompone identidad. La historia de la unidad de la izquierda, por más que a veces cuesta en la política colocar los contenidos históricos y sociales, y creo que los contenidos sociales desbordan la cuestión generacional.
–¿Hay una identidad más allá de lo generacional?
A.S.:
 –Sí. Es que el Frente es un experimento que expresa dos grandes vertientes, una que reivindica el ideario social de Artigas, donde hay una parte de dinámica social, particular de la soberanía del pueblo, de la pata federal, del Reglamento de Tierras que va a cumplir 200 años el año que viene, que en su aplicación contiene las contradicciones entre el pobrerío y los “hombres de bien”, que recorre las cartas que se enviaban del Cabildo, de Artigas a Carlos Encarnación Benítez, que repartía tierras a garrotazos y de Azcuy y otros estancieros que en su momento fueron del artiguismo y rápidamente se pasaron. La otra es la dinámica social oligarquía- pueblo, que se expresa en el enfoque que coloca a la construcción del Frente Amplio como una experiencia política de Unidad Popular, que se plantea la cuestión de la independencia en el marco de una América latina desangrada, por las dictaduras y el imperialismo. Y ésa es la historia del Frente Amplio, donde los sueños, la unidad social del pueblo uruguayo se acelera a partir del Golpe de Estado en Brasil, cuando tiran para afuera a Quadros en 1964, a partir de las políticas que Thomas Mann aplicaba desde la Secretaría de Asuntos Latinoamericanos. Ese día, la base social uruguaya, el movimiento popular se declara en huelga general, y esa decisión fue un componente central para la unidad social, que repercute en la unidad política.
–¿Y qué reclaman hoy los jóvenes?
A.S.:
 –Y, yo diría que hoy los jóvenes reclaman un país mucho más igualitario, porque en realidad seguimos viviendo en el continente más desigual del mundo, somos uno de los continentes más ricos en recursos humanos, pero somos el que peor reparte. Si bien Uruguay, dentro de los países de América latina está bien posicionado, pero es como “sacar pecho en el basurero”, porque en definitiva vivimos en un continente que reparte muy mal. Yo creo que la gran apuesta hoy por la igualdad, que se comprende en un sentido amplio hacia todos los derechos. Es decir, que vivimos en un mundo donde se ha dejado de tener una sociedad que tenía un mercado a pasar a ser una sociedad de mercado; hoy, todo se compra y se vende, y en realidad lo que ha logrado el sistema capitalista es transformar todas las relaciones humanas, incluida los derechos, en una mercancía, y la gran lucha para construir una sociedad mucho más igualitaria es volver a que todas esas mercancías dejen de ser una mercancía y vuelvan a ser un derecho, porque en realidad, a la educación, a la salud, a la vivienda, lo que termina sucediendo es que yo las compro como en la góndola del supermercado, quien tiene la billetera más gorda, va a comprar mucha más salud, educación y vivienda, y de mejor calidad que quienes no tienen. En definitiva, creo en una sociedad mucho más igualitaria, creo que es una de las peleas que estamos tratando de dar. Es decir, continuar con el proceso de distribución del ingreso, mejorar la distribución de la riqueza, y que la educación, la salud y la vivienda sean derechos universales de libre acceso para toda la población.
–¿Y cuál es el balance de la primera década del Frente Amplio?
O. A.:
 –Además de esa perspectiva de unidad social y política de la izquierda que te mencioné, cabe mencionar que llegan al gobierno en una condición de relación de fuerzas desfavorable, con un movimiento sindical destrozado, raquítico, con organizaciones de base y estructuras políticas mucho más débiles de lo que habían sido durante la salida a la dictadura. Si comparás el mapa de las organizaciones durante la salida de la dictadura con el 2004, vemos que llegamos al gobierno con menos de la mitad. Entonces, la correlación de fuerzas con la que llegamos al gobierno, y el país con el que se alcanza el gobierno, es un punto de partida muy complejo, que además se expresó en términos sociales y económicos en una situación muy dura, un desempleo abierto en torno del 20%, una deuda del total del PIB de todo el año, un nivel de pobreza del 40% y alta indigencia, un aparato productivo desmantelado, emigración de la mano de obra más calificada.
–Un escenario muy adverso.
O. A.:
 –Muy. Es que las condiciones en las que el Frente Amplio agarra el gobierno son de emergencia social y productiva. Y la atención a la emergencia en un país capitalista dependiente y pequeño, en el marco de esa correlación es compleja. Ahora no hay duda de que el gobierno del Frente Amplio implicó la construcción de más derechos, en todos los planos, en el plano de la condición social, de cada diez indigentes que había en el Uruguay, hoy hay uno, y ese uno duele, pero si teníamos 165 mil indigentes y ahora tenemos 15 mil, no hay duda de que ha habido un esfuerzo enorme de construcción de inclusión social, con un descenso de la pobreza que pasó del 40% a apenas el 10%, o que el desempleo del mes pasado registra el más bajo de la historia del país, de un 5,1%. Y logra una experiencia y una peripecia política de reconstruir otorgando derechos; hoy tenemos Sindicato de Policías, y las trabajadoras domésticas que negocian colectivamente salarios. La cobertura de la negociación colectiva en el Uruguay es del 90%, es algo complejo de entender para otras realidades, la densidad de la negociación colectiva y referencia de leyes de derechos laborales. Quizás la última, que establece que es delito poner en riesgo la salud de un trabajador, por incumplir normativa, sin que el accidente ocurra, es de la más emblemática porque referencia en términos sociales tomar partido por el pueblo trabajador.
Tabaré es mucho más que el aborto, el TLC y las pasteras. Cuando se discutió la candidatura de Tabaré Vázquez la charla se tornó efusiva. Ante el planteo sobre la imagen del actual candidato, en referencia a su primer mandato, Oscar Andrade salió al cruce con una defensa afable de la propuesta frenteamplista.
O. A.:
 –Hay quienes piensan que Tabaré Vázquez es el veto al aborto, el que intentó un TLC (Tratado de Libre Comercio) con Estados Unidos y tuvo el lío este de las pasteras y nada más. Es una forma de razonar media curiosa. Yo no soy san tabaresista, no lo fui antes ni lo soy ahora, voté por Tabaré ahora en las internas en todos lados. Ahora, ¡es mucho más que eso Tabaré Vázquez! Si no parece que hacemos un reduccionismo. Tabaré, un doble Arbolito en 1978, en plena dictadura militar. Y en La Teja, cualquiera que la conozca, sabe que un Arbolito era el lugar de la resistencia al régimen. Y había una gran parte de la estructura de izquierda que no sabía quién diablos era Tabaré Vázquez en 1988; cuando después que Arana no agarrara viaje, y tuvimos que salir a elegir un candidato a intendente, él dio la estructura que salió de dentro de ese local; abajo era el médico del pueblo, lo quería todo el mundo, andaba con el Pistola Masciscano, que este domingo va a haber un homenaje a él, y que recuerdo que le envió una carta a Tabaré antes de morirse que es una cosa que para nosotros los bolches te querés matar.
–Que Tabaré es algo más.
–O. A.:
 –Porque además, Tabaré fue el primer intendente de izquierda, y a ver, yo tuve tres meses de huelga en la construcción cuando tenía 18 años en 1993, y la intendencia nos llevaba pescado todos los días a los fogones de la huelga, no sé si hubo una intendencia con esa característica alguna vez. Por el contrario, te dan con un caño. Además, encabezó la defensa contra la privatización de las empresas públicas, ha estado en la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en 1986, encabezó la batalla contra la Reforma Constitucional, o sea, es bastante más que esas tres cosas. Y además es el gobierno del Frente Amplio, no el de Tabaré Vázquez, porque el que colocó el tema del TLC fue todo el partido, no sólo él. Porque fue una discusión interna de cómo nos parábamos ante esto. Nosotros, como movimiento sindical paramos y nos movilizamos contra esa propuesta. Ahora, es el mismo que recompuso relaciones con Cuba, que hizo la Operación Milagros con 40 mil operaciones de ojos para los más pobres, que generó el mayor crecimiento de salario real según el Cepal de toda América latina en los últimos siete años, que generó la reforma del sistema integrado de Salud, entre otras, cosas que marcan que hay un conjunto de transformaciones en curso y leyes laborales, que por ejemplo, para el Fondo de Competitividad Uruguay es el peor posicionado, o sea, visto al revés, es el que en más protecciones laborales está primero. Es una injusticia pensar que lo único que hay para recordar de Tabaré Vázquez es el veto al aborto; de hecho, con mi compañera, que es feminista, tenemos discusiones de sobremesa desde entonces.
A. S.: –Yo quiero sumar a esto, que la política no la puede hacer una sola persona. Porque lo que nos vendieron es que la política la hacen los cracks, donde el ckack es uno y el resto somos los giles que vamos y votamos. Y parte de lo que reivindicamos es que yo voy a votar para que el Frente Amplio sea gobierno, que va a llegar con un programa que lo redactaron todos los delegados, que estuvieron debatiendo en todos los barrios del país, del Uruguay. Discutimos si queríamos poner esto o lo otro, si queríamos hacer aquello. En realidad, la izquierda siempre tiene una discusión, que me parece que es la que no se puede perder que es la velocidad de los cambios. Que en realidad, el rumbo lo debes marcar, tener claro hacia dónde vas, y saber lo rápido que podés avanzar. Y eso refiere a un análisis de cuál es la relación de fuerzas. La que tenemos, la que tienen los otros y las capacidades que tiene el país. Entonces, el programa del Frente Amplio se discutió a lo largo y a lo ancho del país, en los rincones más chiquitos y en los pueblos más alejados hubieron compañeros discutiendo qué programa de gobierno. Luego hubo un Congreso, que nos peleamos de vuelta, logramos síntesis política, porque de eso se trata la unidad, no se trata de que todos pensemos igual, sino de buscar una convergencia que nos incluya a todos, que sea un alero donde todos podamos estar abajo. Por lo tanto, el que va a gobernar va a ser el Frente Amplio, donde por supuesto Tabaré Vázquez va a ser el presidente de la República, pero que va a gobernar con ese programa del partido.
–¿Y cuál es el desafío que tiene ahora?
–A. S.:
 –Consolidar lo que se ha construido hasta ahora. De disputar, después de diez años de gobierno, luego que lograste resolver algunos problemas de la emergencia social, que lograste hacer andar el país productivo, que antes no existía y hoy sí; de hecho, uno de los problemas que tenemos es que la infraestructura está desbordada, entonces no no alcanzan las carreteras, no nos dan los puertos, porque hay producción. El gran desafío es ampliar los productos, mejorar la calidad, aumentar el valor agregado, generar otros tipos de condiciones, es decir, tratar de modificar nuestro lugar en el mundo, de ser un exportador de productos primarios, pasar a ser, en conjunto con América latina, pasar a integrar el mundo con productos con una mayor tecnología e innovación. Ése es el gran desafío que tiene, en corto plazo, el Uruguay hoy.
–O. A.: –Igualmente creo que tenemos insuficientemente anclados los procesos populares y las bases organizadas. Muchas veces está anclada en individuos, entonces se nos fue Mujica y tengo un lío para quién poner, y creo que pasa también acá en Argentina, a quién ponés después de… ¿no?. Es una dificultad, pero ese escollo no puede ser eterno, tenemos que resolverlo, en el sentido de que tenemos que seguir abonando la idea. Yo miraba el otro día lo que pasa en Canelones; por las encuestas que tiene el Frente Amplio en ese Municipio, sale su Intendente, que no puede reelegir, y a todos los dirigentes de izquierda de esa ciudad los conoce menos del 20% de la población, o sea, ¡es un problema!, porque son todos buenos, gente macanudísima, trabajadora, militante, de la que podés darle para adelante, pero tenemos una dificultad, que para la derecha no lo es, porque puede construir de la nada, como construyó ahora un Justin Bieber moderno como candidato del herrerismo, pero para nosotros sí es un problema. Parte del debate que se maltrató en la interna del Frente Amplio respecto a Tabaré, donde llegué a escuchar la salvajada de “¡¡Tabaré Neoliberal!!” ¡Pará!, porque si no tenemos una dificultad de distinguir desde el punto de vista de reconocimiento, del enfoque histórico, de su papel. Igualmente, no soy de los que creen que Tabaré Vázquez va a ser él, sin condiciones, sino que va a ser también lo que nosotros hagamos. Lo que tenemos que ver es por qué los sectores de la oligarquía están en contra del gobierno, aunque les haya ido bien en esta década, porque ellos quieren volver al terreno en el cual podían tener el libre despido, cuando tenían a la doméstica informal y pagándole el aguinaldo con un pan dulce, etc. Quieren volver a la circunstancia que tuvieron toda la vida, con una sociedad mucho menos democrática de la que tenemos ahora, que creo que hay una perspectiva de construcción de derechos que hay que consolidar, y no volver a tener la impunidad, por ejemplo, de mandar a matar a un paisano colgado de un árbol; o sea, hay un conjunto de aspectos que están en el fondo de la cuestión, que son sociales, profundos. En la campaña de las últimas semanas, yo creo que la referencia que hace el candidato del herrerismo, en contra de las ocho horas, es para ponerla en un museo, para que la estudien arqueólogos, para que estudien de cómo había un pensamiento en pleno siglo XXI contrario a las ocho horas, que si bien creo que son muchos los que lo piensan, éste se anima a decirlo y a expresarlo.
Print preview icon

Promedio: 5 (1 voto)



OTRAS NOTAS

  • NI GRITOS NI LLANTOS. El martes la Presidenta pidió a empresarios y sindicalistas “dejar de llorar y dejar de gritar” para negociar con “madurez, seriedad y responsabilidad”.
    D’ELÍA LLENÓ EL LUNA PARK. El lider de la FTV presentó su nuevo partido, Miles. La presencia de Martín Sabatella y Carlos Tomada más un mensaje presidencial fueron datos destacados.
    FRENTE DE FIESTE. Con la presencia de José Mujica, Tabaré Vázquez y Lula Da Silva, el Frente Amplio celebró 40 años. “El Frente Amplio cambió la política del Uruguay”, sentenció Lula.•
  • Lo más probable es que Tabaré Vázquez sea el próximo presidente de Uruguay. Sin dudas, será el candidato único del Frente Amplio (FA) en el 2014 y toda la coalición oficialista lo apoyará sin fisuras”, dispara vía telefónica Raúl Zibechi, reconocido escritor y periodista uruguayo, desde su casa de Barrio Malvín, en Montevideo. Si el pronóstico de Zibechi resulta ser cierto, un sinfín de preguntas brotan instantáneamente. ¿La renuncia de Tabaré fue puro cálculo político? ¿Por qué el FA va a coronar a un dirigente que estudió ir a la guerra con la Argentina?
  • El ex jefe de Estado uruguayo y candidato presidencial del Frente Amplio olvidó aplicar el buen manual de la diplomacia regional durante la reciente Cumbre del Mercosur de Montevideo.
  • En poco más de una semana, el ex jefe de Estado uruguayo Tabaré Vázquez liderará una puesta en escena mediática cuyo epígrafe periodístico será inequívoco: el oncólogo montevideano será, finalmente, la carta unificada del Frente Amplio en los próximos comicios presidenciales.
  • Uruguay elegirá a su nuevo presidente en apenas dos meses. En términos políticos, el vecino país tiene dos claros hemisferios. Una mitad de la población palpita con las consignas de la izquierda y el resto de la sociedad es, más bien, conservadora, o moderada. No siempre fue así. Antes de la victoria frenteamplista en el año 2004, los tradicionales partidos Nacional (o blanco) y Colorado se repartían el manejo de la administración pública en un esquema bipartidista pétreo, casi inexpugnable.
  • Tabaré Vázquez se hace el desentendido, pero los cantos de la militancia reunida en el humilde club barrial Juventud para escuchar su palabra son música para sus oídos: “Se siente, se siente, el Taba presidente”.






martes, 9 de septiembre de 2014

Dos mujeres, un Brasil

Reportaje a Ricardo Romero

http://www.reporteindigo.com/reporte/mundo/dos-mujeres-un-brasil



Dos mujeres, un Brasil

Marina Silva y la presidenta Dilma Rousseff protagonizan una guerra de ataques rumbo a las elecciones. Analistas entrevistados predicen una contienda reñida que se definirá en debates televisivos
 

0
comentarios
"Me parece que Marina puede ganar, pero para eso depende que Dilma principalmente y los otros candidatos no exploren sus contradicciones"
Rogerio García Fernández
Politólogo brasileño
"Dilma es un hueso duro de roer, no va a permitir y no va a ser fácil para Marina Silva, a pesar de su verborragia, desestructurar un discurso sólido, que tiene Rousseff"
Ricardo Romero
Analista argentino especializado en Brasil
Una ex empleada doméstica que domina las encuestas de popularidad, una presidenta exguerrillera que busca su reelección y un candidato que murió en un accidente de avión que dejó un caos en la política del país.
Como si fuera una de sus típicas telenovelas, este es el escenario rumbo a la elección presidencial de Brasil, donde la nueva candidata del Partido Socialista Brasileño (PSB), Marina Silva, busca impedir la reelección de Dilma Rousseff, del Partido del Trabajo (PT).
Silva es la principal favorita desde el 20 de agosto, cuando oficializó su candidatura tras el avionazo en el que murió el anterior aspirante de su partido Eduardo Campos. 
Pero su carrera presidencial ahora tambalea por sus contradicciones, su relación con los pastores evangélicos y sus deslices en los debates televisivos.
Ibope, Estado y Tv Globo publicaron un sondeo la semana pasada que revela que Dilma Rousseff ganó tres puntos en las preferencias electorales de la primera vuelta para ubicarse en 37 por ciento, contra el 33 por ciento de Marina Silva.
Para la segunda ronda, muestra la encuesta, Dilma subió tres puntos en la intención de voto para situarse en 39 por ciento, por lo que ahora está a siete puntos de Silva, en vez de nueve.
Analistas entrevistados por Reporte Indigo coinciden en que, dado que el 70 por ciento del electorado apoya a alguna de las dos candidatas, ambas atacarán los puntos débiles de la otra para recobrar ventaja.
Por lo tanto, predicen que será una reñida carrera que se decidirá en los debates televisivos y la postura de la oposición.
Marina: alternativa y contradictoria
Los puntos débiles de Marina Silva son sus propuestas contradictorias, pues ella representa a tres sectores sociales: la oposición joven y de izquierda, los evangélicos y los ambientalistas, explica el politólogo brasileño Rogerio García Fernández. 
“Ella detiene tres tipos distintos de electores y no compatibles en muchos temas”, expone el también investigador en Comunicación Audiovisual de la Complutense de Madrid.
“Ahora que está disputando la victoria tendrá que defenderse, lo que seguramente generará contradicciones entre los tres grupos como ya pasó  en el caso de los LGBT y los pastores evangélicos”, agrega.
Silva perdió credibilidad cuando eliminó su propuesta a favor del matrimonio homosexual apenas unas horas después de las críticas de algunos pastores brasileños.
Además, aunque ella es ambientalista, su candidato a vicepresidente, Beto Albuquerque, tiene cuestionables nexos con los agronegocios, su campaña recibió donativos de un empresario de celulosa e impulsó una ley a favor de los transgénicos.
“Nos quedan casi dos meses para la segunda ronda de las elecciones, en este momento me parece que Marina puede ganar, pero para eso depende que Dilma principalmente y los otros candidatos no exploren sus contradicciones en la campaña”, indica García.
“Dilma, Lula (el expresidente), los partidos, los sindicatos y los movimientos sociales que apoyan a Dilma pueden decir ya que no darán la paz política a Marina si se elige”.
Dilma: fuerza y oposición 
Pese al fenómeno de Marina, el politólogo argentino Ricardo Romero asegura que Dilma es una política con fuerza y que eso se muestra en los debates televisivos.
“Dilma Rousseff es un hueso duro de roer, no va a permitir y no va a ser fácil para Marina Silva, a pesar de su verborragia, desestructurar un discurso sólido, que tiene Rousseff”, indica el analista especializado en Brasil.
Romero sugiere que la derrota de Dilma sería un golpe para Latinoamérica.
“Perder el liderazgo o el rol que está teniendo el PT en América Latina para la construcción de espacios multilaterales americanistas, va a ser un peso decisivo y creo que eso se perdería con una elección de Marina Silva”, detalla.
El analista considera que el factor decisivo será ver cómo se articula el voto del resto de partidos de oposición.
“La muerte de Campos precipitó un cambio de posicionamiento de Marina Silva en el cual se refuerza su proyección electoral y a la vez se refuerzan ciertas adhesiones a partir de pensar la posibilidad a partir de pensar en un voto crítico al Gobierno de Rousseff”, precisa.
“Y en ese sentido, hay un impulso por parte de los medios de colocar a Marina Silva como una posible disputa al gobierno de Rousseff”, añade.

Facebook hazte Fan

Comentarios en Facebook

Ricardo Romero

Entradas populares

Blogs

Mi lista de blogs

Fotos que miran