domingo, 24 de agosto de 2014

Cumbre de estudiantes del continente en Managua

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Cumbre de estudiantes del continente en Managua

Año 7. Edición número 327. Domingo 24 de agosto de 2014

En coincidencia con la celebración del 35º aniversario de la Revolución Sandinista y el centenario del movimiento estudiantil nicaragüense, se celebró en la capital de Nicaragua durante la semana pasada el XVII Congreso Latinoamericano y Caribeño de Estudiantes.

XVIIº Congreso Latinoamericano de Estudiantes en Nicaragua.


Hasta ayer, la ciudad de Managua, en Nicaragua, congregó a más de cuatro mil estudiantes provenientes desde el río Bravo hasta la Patagonia, que participaron del XVII Congreso Latinoamericano y Caribeño de Estudiantes (CLAE), pertenecientes a más de 70 organizaciones estudiantiles de casi 30 países del continente y del mundo, entre ellas Venezuela, Bolivia, Brasil, Puerto Rico, Costa Rica, Panamá, México, Honduras, Ecuador, Guatemala, Canadá, Estados Unidos, Perú, Colombia, Uruguay, Argentina, Paraguay, Cuba, Haití, El Salvador, Belice, Jamaica, República Dominicana, Palestina, Israel.
El domingo pasado, el mismo presidente Daniel Ortega estuvo en la inauguración del evento, que comenzó a recibir las delegaciones de los diferentes países, las que empezaron sus deliberaciones durante el martes 20 de agosto, momento en que realizaron un homenaje a Hugo Chávez, creando un tribunal antiimperialista, espacio donde se analizarán las acciones contra la autonomía de los pueblos de América.
Además del presidente Ortega, el evento contó con importantes personalidades internacionales, como la del periodista Ignacio Ramonet; la ex senadora colombiana Piedad Córdoba; y el ex presidente de Honduras José Manuel Zelaya, entre otros. Incluso, tuvieron un panel de debate sobre los desafíos que tiene hoy la Patria Grande, con figuras como el secretario general del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional de El Salvador, el comandante Milton Méndez; la secretaria general de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena; y el vicepresidente para el Área Social de Venezuela, Héctor Rodríguez.
Previo a las deliberaciones, las delegaciones desde el domingo visitaron diferentes sitios históricos, como las ciudades coloniales de León y Chinandega, a 90 kilómetros al noroeste de Managua y a 45 kilómetros al sur de la capital, respectivamente. Actividad entendida como un acercamiento a la identidad cultural de ese país. Por la noche del martes 20 de agosto, la arteria principal de Managua, Avenida de Bolívar a Chávez, fue el epicentro de los miles de estudiantes, nicaragüenses y latinoamericanos que se agolparon en un gran escenario para cantarle al Gigante de América latina, en una noche que tuvo grupos musicales como Mancotal, América Vive y Manifiesto Urbano.
Durante seis días, en debates grupales y plenarios, con paneles y conferencias, las participantes abordaron una infinidad de temas, que tuvieron como eje reflexivo la comprensión de un siglo de cambios desde la Primera Guerra Mundial hasta la actualidad. En ese marco, discutieron la crisis del capitalismo, la lucha antiimperialista, la unidad latinoamericana y caribeña, y las alternativas de los pueblos y los trabajadores.
Ante la prensa, el presidente saliente de la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (Oclae), Ricardo Guardia dijo: “Este congreso constituye un momento muy importante para la construcción de la unidad necesaria del movimiento estudiantil latinoamericano, para elevar la calidad de los debates que estamos desarrollando a nivel de nuestros movimientos y entender la tarea de lucha, evaluar, discutir y ser parte de la obra que está viviendo América latina y el Caribe”.
En tanto que el titular de la organización anfitriona, Calixto French, de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEM), comentó: “Nosotros esperamos asentar una posición única sobre la educación que queremos en Latinoamérica, queremos un sistema de gobierno que nos represente, como el que tenemos hoy, donde la educación ocupa una de las prioridades, es lo que pretendemos como trasfondo del congreso”. A su vez, ambos destacaron que en el encuentro los participantes buscarán acciones conjuntas para contribuir y avanzar en la unidad del movimiento estudiantil y la inserción en los nuevos conceptos de integración.
La delegación argentina puso un debate propio en la agenda del CLAE. Es que participaron la Federación Universitaria Argentina, encabezada por Franja Morada acompañada por el massismo, entidad miembro de la OCLAE, y la FUA de los estudiantes, representada por su secretario general, Leonardo Moyano. En conversación con su presidente, Joaquín Cortez comentó a Miradas al Sur: “Además de solicitar el reconocimiento en la entidad, se impulsó una declaración de apoyo a los foros por la democratización universitaria para cambiar la Ley de Educación Superior, sancionada durante el menemismo, y especialmente se logró un apoyo de solidaridad contra la embestida de los fondos buitre contra la Argentina”.
OCLAE, medio siglo de luchas. Heredera de la Reforma Universitaria del ’18 extendida continentalmente, la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes nació en Cuba, el 11 de agosto de 1966, durante el IV CLAE, con el voto de 23 organizaciones estudiantiles de Latinoamérica, a las que se sumarían posteriormente las federaciones caribeñas. Actualmente representa a 36 federaciones estudiantiles en la región, principalmente de nivel universitario pero también de secundaria y posgrado, de 23 países del continente americano, con más de 100 millones de miembros.
La Oclae expresa a un sujeto social en América latina de alto protagonismo desde la misma emancipación americana, con los jóvenes de Chuquisaca, que tuvieron una participación destacada en los procesos de independencia, pasando por la lucha en la conquista de derechos a lo largo del siglo XX, y teniendo como punto épico la Reforma Universitaria en Córdoba, que desde el manifiesto liminar de ese solsticio de invierno del ’18 cambiaría la concepción de universidad de continente y daría un modelo democrático de educación superior casi único en el mundo.
Así, desde los años ’20, en las diferentes décadas, las banderas de lucha de las organizaciones estudiantiles latinoamericanas tendrán como bandera el cogobierno, la autonomía, la cátedra libre, la integración latinoamericana, entre otros principios que forman un programa que marcó historia de oposición a los regímenes dictatoriales y pro imperialistas del continente a lo largo del siglo XX. Cabe citar momentos históricos como la celebración de un congreso en 1948 en Bogotá, en plena crisis del Bogotazo, donde los estudiantes sufrieron una represión sangrienta tras el asesinato del líder progresista Jorge Eliécer Gaitán. En este evento participó ni más ni menos que Fidel Castro Ruz, el futuro referente de la Revolución Cubana de 1959.
Desde su fundación, en 1966, hasta la actualidad, participó en diferentes luchas políticas en el continente, tanto a través de sus representaciones estudiantiles como en Oclae en forma directa, como las movilizaciones contra el ALCA durante el año 2005, en las mismas calles de Buenos Aires y Mar del Plata, reafirmando su identidad antiimperialista y americanista, y reivindicando su lucha contra el neoliberalismo y la defensa de la educación pública, laica, gratuita y de alta calidad.
Perspectivas de la Universidad en América Latina. La Oclae decidió celebrar el XVII en CLAE en Managua por diversos motivos. En primer lugar porque se celebra el centenario del movimiento estudiantil nicaragüense y el 50º aniversario de la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES), junto al 35º aniversario de la Revolución Popular Sandinista. En ese marco, la organización continental iniciará la cuenta regresiva para la celebración de sus 50 años de vida.
En ese sentido, cabe reflexionar sobre la situación de las universidades latinoamericanas luego de la embestida neoliberal de los ’90. En algunos países, el proceso privatizador se sintió con fuerza, como en Chile o Colombia, donde los estudiantes luchan por ampliar el acceso y la gratuidad en la enseñanza. En otros, como Brasil, que partía de una estructura elitizada y excluyente, desde 2003 se vive un proceso de masificación, donde se pasó de 3 a 6 millones de estudiantes con la creación de 14 nuevas universidades y la proliferación de becas y ayudas para el cursado de carreras universitarias. Incluso en ese país, lograron la sanción de un compromiso por el 10% del PBI de objetivo para gastos en educación.
A su vez, la Argentina también invirtió su matriz de inversión, pasando del 2% destinado a educación y 6% destinado a deuda externa, en 2001, al 6% al área y tanto sólo 2% al pago del endeudamiento en 2013. Y en la misma línea, desde 2003, se crearon diez nuevas universidades. En el caso venezolano, también se presentan importantes transformaciones, como la creación de universidades, la eliminación de requisitos de ingreso y la municipalización y descentralización de la educación superior a través de la Misión Sucre. En tanto que Ecuador y Bolivia están encarando un proceso de profunda transformación de la educación superior, especialmente reorientando sus objetivos de formación mercantil hacia lo social. Estos casos ejemplifican una agenda compleja para el movimiento estudiantil latinoamericano que intenta ser protagonista en la historia de la liberación de los pueblos del continente.

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OTRAS NOTAS

  • Al entregar un millón de becas del ProUNI (Programa Universidad para Todos), la presidenta Dilma Rousseff no sólo realizó una obra de gobierno, además marcó un punto de inflexión en el sistema universitario brasileño. En base a políticas públicas (tales como la creación de universidades, becas, préstamos de estudios y cuotas afirmativas para afrodescendientes, mujeres y pobres), la estructura elitista de la educación superior se transformó en un esquema educativo abierto e inclusivo.
  • El XIX Encuentro del Foro de San Pablo volvió a su ciudad de origen. Este espacio, donde la izquierda de Latinoamérica debate y articula acciones políticas en la región, centró su agenda en la “integración latinoamericana”.
  • Con Evo Morales como orador principal, se llevó a cabo el Encuentro por la Unidad de los Pueblos en el histórico Teatro Caupolicán, en la ciudad de Santiago. El encuentro, que contó con la participación de unos cinco mil participantes, llenó el estadio con banderas rojas del Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez, de la Izquierda Unida, de la Casa Bolívar y del Partido Progresista. Además, se vieron flamear numerosas banderas wiphala del Partido Igualdad así como emblemas del pueblo mapuche.
  • Sebastián Piñera paseó su sonrisa por Caracas, durante la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), y sus voceros se ocuparon en aclarar que no era una pose, sino datos concretos que traían de Chile lo que hacía relucir el rostro del presidente trasandino.
  • Durante la semana, circuló en los medios y redes sociales que habían expulsado al Partido Socialista del Foro de San Pablo. Muchos se sintieron sorprendidos por la noticia, porque cualquiera que conozca el funcionamiento de ese espacio sabe que es muy difícil la exclusión de una fuerza política del mismo. Sin embargo, el más desconcertado fue Hermes Binner, que desconocía por completo la participación del PS en este ámbito.
  • En Montevideo, del 5 al 8 de noviembre, la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (Alames) realizó el XII Congreso Latinoamericano de Medicina Social y Salud Colectiva, el XVIII Congreso Internacional de Políticas de Salud y el VI Congreso de la Red Américas de Actores Locales de Salud en Montevideo. El tema fue la crisis, aceleración y despojo en el capitalismo global: avances y retrocesos en la lucha por la salud y la universalización de los derechos.

sábado, 23 de agosto de 2014

Un paso adelante, dos atrás

Tiempo Argentino

Un paso adelante, dos atrás

Tras el Mundial, Dilma Rousseff parecía haber dado un paso adelante hacia su reelección, porque logró organizar el megaevento sin los conflictos que se vaticinaban desde los medios de comunicación, y sentía tener el camino allanado para un nuevo mandato.

Tras el Mundial, Dilma Rousseff parecía haber dado un paso adelante hacia su reelección, porque logró organizar el megaevento sin los conflictos que se vaticinaban desde los medios de comunicación, y sentía tener el camino allanado para un nuevo mandato. Sin embargo, la muerte de Eduardo Campos durante la semana pasada la llevó dos pasos atrás en la contienda electoral.
Mientras se lloraba cálidamente al caudillo, sin esperar los diez días que le daba la justicia electoral, fríamente el Partido Socialista Brasileño proclama a Marina Silva como el relevo de Campos, a sabiendas de que su candidatura impulsa para arriba las postulaciones locales del PSB. Por ende, prefieren diputaciones en mano que presidenciable volando.
Y esta nueva apuesta de los socialistas cambia vertiginosamente el escenario político en Brasil, porque instala otras posibilidades de resultados electorales, especialmente porque Marina Silva parte de una buena imagen, ayudada también por los medios de comunicación, y un caudal previo que había alcanzado los 20 millones de votos en 2010. Por eso, podría posicionarse en mejor situación que la desgastada candidatura tucana y dejar a Aécio Neves en el tercer lugar, y así soñar con una segunda vuelta voto a voto con Dilma Rousseff.
Y este escenario preocupa a la cúpula del Partido de los Trabalhadores (PT), porque una cosa era un ballotage con Aécio Neves, donde las clases medias y sectores jóvenes juveniles, preponderantemente votos del espacio de Marina Silva y críticos del gobierno, difícilmente voten a los tucanos contra Dilma Rousseff y entienden que se repetiría el 60-40 de las elecciones anteriores. Sin embargo, los votos de derecha, de las clases medias altas, no tendrían inconveniente de probar un voto contra el gobierno petista y podrían inclinarse a sostener a la candidata ecologista.
Más allá de que la primera encuesta fue realizada 48 horas después del fallecimiento de Campos, sin que aún estuviese descansando en paz, podría reflejar un efecto de conmoción y que reinstalada la campaña los guarismos favorables a Marina Silva, que la posicionan como segunda empatada con Aécio Neves, podrían refluir a niveles anteriores. Lo cierto es que, en lo inmediato, pone en actividad a los equipos de campaña, tanto del PT como del PSDB, para ver cómo afrontar este nuevo cuadro.
Sin embargo, la tarea más difícil la tienen los tucanos, no sólo por la desgastada imagen, sino que además eligieron a un candidato que sólo tiene como virtudes ser el nieto del legendario Tancredo Neves –líder varguista que encabezó la lucha contra la dictadura y falleció como presidente electo– y haber tenido una buena gestión en Minas Gerais. Sin embargo, carece de carisma y capacidad de debate, por lo que muchos socialdemócratas visualizan como un gran problema los debates obligatorios que se desarrollarán en pocas semanas, donde la verborrágica Marina Silva podría sepultarlo en la contienda, dejando un final abierto para la disputa por la presidencia brasileña.

domingo, 17 de agosto de 2014

Una oportunidad histórica para la liberación

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Una oportunidad histórica para la liberación latinoamericana

Año 7. Edición número 326. Domingo 17 de agosto de 2014

La política de Estados Unidos hacia la región ha sido posible por el fracaso de la unidad de nuestras naciones.


La consolidación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) puede representar un punto de inflexión para la región frente al hegemonismo norteamericano. Esta contraposición entre “americanismo” y “panamericanismo” data desde la formación misma de los Estados nacionales en la región. Analizar las raíces históricas de ese contrapunto resulta un dato importante para comprender la importancia de fortalecer el proyecto de la “Patria Grande” en la actualidad.
En el Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826, el venezolano Simón Bolívar intentó plasmar los objetivos fijados en la tenida de la Gran Reunión Americana impulsada por Francisco de Miranda, que buscaban la unidad del continente. Sin embargo, se encontró con reparos de otros “Caballeros Racionales”, como se conocía a los miembros de las Logias independentistas, que no acompañaron la patriada. Es que paralelamente, unos años antes, en 1823, el presidente James Monroe expuso ante el Congreso norteamericano las ideas de John Quincy Adams acerca del interés de ese país sobre las ex colonias españolas.
El panamericanismo norteamericano se vio favorecido por el fracaso de la unidad latinoamericana, que quedó convertida en una veintena de centros portuarios vinculados al comercio internacional, parafraseando a Abelardo Ramos, ofreciendo el producto que le había asignado producir la división internacional del trabajo y que beneficiaba a un puñado de terratenientes devenidos en clases dominantes de esos países ahora dependientes. A lo largo de casi dos siglos, Estados Unidos intentó sostener su hegemonía en la región en la Conferencia Panamericana de Washington en 1889/1890. Allí, impulsaba la formación de un organismo supranacional y una unión aduanera, que frente a la expansión industrial norteamericana, subsumía a la región bajo su dependencia económica.
Paradójicamente, en esa oportunidad, la más férrea oposición la encontró de la delegación argentina, compuesta por Manuel Quintana y Roque Saénz Peña. Este último sostuvo que “América se inclina a mantener y desarrollar las relaciones con todos los Estados y la doctrina debe ser: América para la Humanidad”, en un locuaz mensaje contra la idea de “American for Americans”. Casi en la misma sintonía que contrapuso Néstor Kirchner contra el “Consenso de Washington” en la IV Cumbre de las Américas de 2005, responsabilizando a los países centrales del endeudamiento de la región.
En ese encuentro, Estados Unidos no logró la totalidad de sus objetivos, pero se constituyó una “Oficina Internacional de Repúblicas Americanas” que sería la base de la “Unión Panamericana” creada en Buenos Aires en 1910. Sin embargo, el intervencionismo norteamericano mostró su cara más cruda hacia 1902, cuando el presidente Theodore Roosevelt dio la aprobación y se sumó al bloqueo de los puertos venezolanos realizado por Inglaterra y Alemania, a las que se les sumaría también Italia, en reclamo de deudas contraídas por ese país y su declaración de insolvencia, hoy entendido como “default”. Quizás en la actualidad el juez Griesa se apoya en esa visión prepotente, haciendo bloqueos a los fondos de pago de Argentina, sin tener en cuenta una doctrina que data de esa época, expresada por el argentino Luis María Drago, que sostenía que el uso de la fuerza militar, ahora institucional, era inaplicable a las relaciones entre deudores y acreedores.
De hecho, en ese período, el mismo Theodore Roosevelt impulsa el “Bick Stick” como política sobre los países caribeños y de Centroamérica. En ese contrapunto, serían Argentina, Brasil y Chile los que articularían la visión del ABC, como una acción multilateral de contrapunto sobre el intervencionismo norteamericano. Hoy las tres rosas que gobiernan esos países, Dilma, Cristina y Michelle, reeditan este contrapunto en la región.
Si bien la crisis del ’30 propició un buen momento para articular lazos en la región, esta posibilidad se demoraría tanto por los intentos de Argentina, que se arrodillaría ante Gran Bretaña para que la reconozca como su colonia en el tratado Roca-Runciman, como por la capacidad de Estados Unidos de propiciar una nueva relación con la región, ahora Franklin Roosevelt impulsaría la política de “buena vecindad” como antesala a la formación de la Organización Americana de Estados, que tuvo su constitución precipitada con el ingreso del país norteamericano a la Segunda Guerra Mundial, quien presionó a la región para que se sumen al conflicto, encontrando eco especialmente en México, Colombia y Brasil, donde incluso los aviadores brasileños fueron decisivos en la conquista de Italia. Sin embargo, Estados Unidos incumplió los compromisos de la OEA durante el conflicto de Malvinas, no solo al no intervenir frente a una agresión externa de un país miembro, sino que además apoyó al agresor.
Durante la posguerra, América latina encontró ciertos espacios para propiciar articulaciones multilaterales. Cabe destacar la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALAC); la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) o el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA); junto a otros espacios subregionales como el Mercado Común del Sur (Mercosur); la Comunidad Andina de Naciones (CAN) o el Mercado Común Centroamericano (MCCA). Sin embargo, Estados Unidos tras intentar reordenar socialmente la región desde la Escuela de las Américas, durante la ofensiva neoliberal de los noventa, impulsó la Alianza de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que buscaba subsumir la región al accionar transnacional de sus empresas.
Además de contraponer la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA), Hugo Chávez acompañó la posición de Néstor Kirchner con su famoso ¡ALCA al carajo!, que echó por tierra las pretensiones panamericanistas y propició un nuevo marco durante el siglo XXI, sumado al dominó de gobiernos populares en la región. Así, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) constituida en Brasilia el 23 de mayo de 2008, que cobró plena vigencia con la ratificación de los Estados el 4 de mayo de 2010, centrado en acuerdos que van más allá de lo económico, con objetivos en educación, cultura, democracia y desarrollo.
Este derrotero de la Unidad Latinoamericana reencuentra una oportunidad en la conformación de la Celac, impulsada el 23 de febrero de 2010, en la Cumbre de la unidad de América Latina y el Caribe, en México, y constituida el 3 de diciembre de 2011, en Caracas. Es que es la primera vez que en el continente de América latina y el Caribe se conforma un espacio donde toda la región se reúne sin la tutela de Estados Unidos. No sólo eso, porque si bien en la I Cumbre, realizada en Chile, el anfitrión de entonces, Sebastián Piñera, intentó presentar esta reunión como un mero foro de debate, desde la II Cumbre en La Habana, el organismo declaró sus intenciones y objetivos en base a una acción de cooperación para el de­sarrollo.
Sin duda, un espacio integrado por 590 millones de habitantes en una extensión territorial de más de 20 millones de kilómetros cuadrados da una oportunidad de desarrollo sin precedentes en la historia de la región. Pero además, esta nueva configuración marca la posibilidad de establecer un nuevo funcionamiento institucional en el continente, que preserve los intereses sustentables y los derechos sociales de su población.
Además, permite una nueva relación con otros bloques, rompiendo el esquema de negociaciones bilaterales tanto con Estados Unidos como con la Unión Europea. El resultado de esto puede citarse la Cumbre UE-CELAC, realizada en Santiago de Chile, y el Foro China-Celac celebrado hace un mes en Brasilia, que tuvo de antesala la reunión de la VI Cumbre del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) donde varios países del continente estuvieron invitados.
Por lo expuesto, el continente se encuentra con su mejor oportunidad histórica para concretar un proyecto de integración, que además no se reduce a una lógica económica, tal como lo mostró el accionar de la Unasur en defensa del orden institucional democrático en la región. Quizás, ese sueño bolivariano pueda vivirse en la América de hoy.

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OTRAS NOTAS

  • Desde sus raíces, el continente se vio asediado por potencias mundiales. Partiendo de su conquista, pasando por su independencia y la formación de los estados nacionales, hasta la actualidad, América Latina tuvo que lidiar con las pretensiones de los imperios del momento. Lo fue Gran Bretaña en el siglo XIX, Estados Unidos en el siglo XX y pareciera ser China en el siglo XXI.
  • La Alianza del Pacífico se constituyó en baluarte del libre comercio internacional en América latina. Asentada sobre fuertes bases neoclásicas en cuanto a su concepto de integración económica, Chile, Colombia, Perú y México acordaron crear una enorme zona completamente libre de aranceles de aquí a 2025 como máximo. A diferencia del Mercosur, la Alianza del Pacífico sustenta su proyecto de integración sobre los principios del liberalismo económico del laissez faire.
  • La unión latinoamericana.
    El mito es la última verdad de la historia; lo demás es efímero periodismo.” Esta frase de Borges (Textos recobrados, 1956-1968) ha sido confirmada por la realidad. La unión de nuestras naciones se basa en una identidad latinoamericana sustentada en mitos fundadores. Uno de ellos es el retorno a la idea de unión latinoamericana, tal como fue soñada en el tiempo de las guerras de la independencia: cada país es la Patria Chica, parte constituyente de una Patria Grande.
  • La próxima reunión de la Cumbre de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) y la Unión Europea (UE) trae interesantes novedades en el mapa geopolítico de los intereses continentales e intercontinentales entre los dos bloques. Además, pone de manifiesto el interés de los europeos en Latinoamérica. Tomando en cuenta la profunda crisis en la que se encuentra Europa, los recursos latinoamericanos resultan esenciales a la hora de producir una estrategia global de superación de la crisis.
  • Fabián Calle, reconocido analista internacional argentino y columnista periodístico del programaDEF TV, califica como “optimas” las recientes decisiones anticrisis tomadas por la cumbre Unasur de Buenos Aires pero, sin embargo, advierte que la “la clave es diseñar una estrategia regional para que el comercio con China tenga un marco sostenible en el tiempo y no andar en veinte años firmando un Tratado del estilo Roca-Runciman con los ellos”.
  • La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) reconoce como antecedente directo de su constitución al Grupo de Río y a la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (Calc). Ambas instituciones dieron forma a la Celac en las reuniones de Salvador de Bahía, en diciembre de 2008; Cancún, en febrero de 2010; y Caracas, en diciembre de 2011. Estos encuentros marcaron la articulación del instrumento de cooperación, diálogo e integración más importante en la historia de América latina.

jueves, 14 de agosto de 2014

Requiem a Eduardo Campos

Tiempo Argentino




14 de Agosto de 2014
OPINIÓN

Requiem a Eduardo Campos

Resulta extremadamente difícil escribir sobre la influencia del retiro de un candidato a la presidencia de un país por su fallecimiento, más aún si su muerte sucedió hace algunas horas. Sin embargo, previas condolencias a la familia de Eduardo Campos, un politólogo no debe esquivar la tarea.

Ricardo Romero
Resulta extremadamente difícil escribir sobre la influencia del retiro de un candidato a la presidencia de un país por su fallecimiento, más aún si su muerte sucedió hace algunas horas. Sin embargo, previas condolencias a la familia de Eduardo Campos, un politólogo no debe esquivar la tarea.
En tal sentido, cabe aclarar que la candidatura de Campos por el Partido Socialista Brasileño (PSB) implicaba plasmar electoralmente el alejamiento de la coalición de gobierno de un aliado histórico del Partido de los Trabajadores (PT). A partir de los buenos resultados electorales que esta fuerza había obtenido en las elecciones pasadas, el socialista no aceptaba el segundo plano que le otorgaba el oficialismo.
Más aún, previo al Mundial, muchos especulaban con que las movilizaciones sociales anti copa pudiesen allanarle el camino a un posible ballotage con Dilma Rousseff. Sin embargo, a pesar del 7 a 0 de Alemania, la mandataria salió sin grandes pérdidas del megaevento y el candidato socialista no logró crecer en las encuestas.
Otro elemento a tener en cuenta es que Marina Silva es su compañera de fórmula. La ex ministra de ambiente de Lula, que había logrado un 19% en las elecciones de 2010 con el Partido Verde, no pudo obtener la personería jurídica de su agrupación (Redes) y por esa razón se sumó a la coalición liderada por Campos, con la paradoja de tener mejor intención de voto.
Y este no es un dato menor porque, oficializadas las listas, Marina Silva podría reinstalar a la alianza en una mejor disputa si es que el PSB decide sostenerla como candidata. Esto afectaría inmediatamente a la candidatura de Rousseff, ya que la alianza oficial pierde votos a manos de esta alternativa, por lo que forzaría necesariamente a un ballottage.
Desde los medios de comunicación, la derecha siempre posicionó a las rupturas por izquierda del PT (como a Heloisa Elena y Cristovam Buarque en 2006 o a la misma Marina Silva en 2010) para forzar la instalación de una segunda vuelta con el candidato del PSDB de turno (Geraldo Alckmin en 2006 y José Serra en 2010). Pero ahora la situación cambia, porque post mundial los medios de comunicación estaban instalando la idea de "empate técnico" entre Dilma Rousseff y Aécio Neves, el actual candidato Tucano.
La reacción inmediata de los candidatos, como de la presidenta, fue saludar a la familia de Campos y dar su pésame, incluso con palabras de tristeza como las que realizó Ignacio Lula Da Silva: "Campos era un hombre público de rara y extraordinaria cualidad"¸ sostuvo sobre su ex ministro de Ciencia y Tecnología. Pero aunque la muerte causa consternación, lo cierto es que ya se están realizando análisis sobre los movimientos en el tablero político que generó el fallecimiento del dirigente, dejando con mayor incertidumbre los resultados de octubre.

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Ricardo Romero

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